Los Desposorios de la Virgen, Robert Campin, Museo del Prado. Vademente

LOS DESPOSORIOS DE LA VIRGEN

Robert Campin

Robert Campin está en la base de la investigación y el desarrollo de la nueva práctica pictórica propuesta por los pintores flamencos del siglo XV.

Su obra está representada en el Museo del Prado por cuatro magnificas tablas que, además de su calidad, nos ofrecen una visión de su evolución formal y estética.

Los Desposorios de la Virgen es, junto a La Anunciación, la obra más temprana. Por ello resulta aún deudora de ciertos convencionalismos góticos, como el abigarramiento de figuras y la representación del espacio.

Sin embargo, ya aparecen detalles de vocación realistas, propios de los primitivos flamencos, como los ropajes, la vegetación, los tipos humanos y la vocación realista y descriptiva en los detalles.

Los Desposorios de la Virgen, Robert Campin, Museo del Prado. Vademente
Los Desposorios de la Virgen, Robert Campin, Museo del Prado. Vademente

Relata dos historias sucesivas, el milagro de la vara florecida y los desposorios de la Virgen, en dos escenarios arquitectónicos paralelos y simbólicos.

En el interior del Templo de Jerusalén, de planta circular y estilo románico orientalizante, José trata de ocultar el florecimiento de su vara que le señalaba como esposo elegido por Dios para María. Los capiteles y vidrieras, minuciosamente tratados, ofrecen escenas del Antiguo Testamento que prefiguran la llegada de Jesús. Las vidrieras con la creación de Eva, el Pecado Original y la caída del hombre, nos hablan de la naturaleza redentora de Jesús. Los capiteles alusivos a Moisés y Abraham son prefiguraciones de su misión salvadora y sacrificial.

En el pórtico del Templo, de estilo gótico contemporáneo y en plena construcción, acontece el desposorio.

La oposición entre la antigua arquitectura románica y la nueva gótica simboliza el paso de la Antigua a la Nueva Ley. El matrimonio de María es el prólogo de la llegada de Cristo. Con el mismo significado, el pórtico en construcción es el inicio del nuevo templo que irá envolviendo al antiguo. Esa propuesta simboliza a la Iglesia asumiendo y superando a la Sinagoga.

La representación del edificio en construcción es una valiosa lección visual de los procesos constructivos del momento.

Los Desposorios de la Virgen, Robert Campin, Museo del Prado. Vademente
Los Desposorios de la Virgen, Robert Campin, Museo del Prado. Vademente

Pero además de ese sentido simbólico general, la evocación de aquello que surge nuevo sobre lo antiguo, también nos regala una rica iconografía. Aparece en las esculturas que decoran el pórtico que enlazan el Antiguo con el Nuevo Testamento.

En el tímpano, a la derecha, aparece de nuevo la imagen de Moisés sujetando las tablas de la Vieja Ley. En el centro ya aparece Jesús, entronizado y sujetando el orbe, que representa a la Nueva, a lo nuevo. En las arquivoltas aparecen escenas de la vida de David, a cuyo linaje pertenecería el Mesías según las profecías. David es, además, prefiguración de Jesús, del mismo modo que lo es la escultura de Sansón desquijarando al león que aparece en la jamba del pórtico.

Una última consideración nos lleva a la búsqueda de la veracidad propia de esta escuela pictórica y particularmente de un pionero como Campin.

Los personajes visten ropas de la época, telas ricas propias de la opulenta sociedad en la que produce esta obra. Además, presentan rostros personalizados, no convencionales. La Virgen es la única que presenta un mayor grado de idealización, con una tipología, además, muy característica del maestro Campin. La idea de coherencia está en la continuidad espacial de la escena, aunque se dupliquen personajes, como es el caso de José que aparece en ambas.

Los Desposorios de la Virgen, Robert Campin, Museo del Prado. Vademente

Pero también esta presencia doble se somete a cierta lógica. El José que se zafa en la escena de la vara y el que se desposa ante el pórtico son el mimso individuo.

La parte posterior de la tabla presenta la representación, en grisalla, de Santa Clara y Santiago el Mayor. Ofrece un perfecto ejemplo del interés por la iluminación y la creación del espacio ilusionista en la obra de Campin.

Texto extraído a partir de La Guía Oficial del Museo del Prado

Autor del texto original y el actual: D. Blanca. Profesor de Vademente

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LA OBRA EN EL MUSEO DEL PRADO

Datos:

Robert Campin

Valenciennes, h. 1375 – Tournai, 26·04·1444.

Los Desposorios de la Virgen

hacia 1420

Óleo sobre tabla, 77 x 88 cm.

Inventario: . P1887.

La obra y el autor en la web del Museo

Vademente en el Museo del Prado. Museo del Prado. Vademente

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